Con estas emotivas palabras, Alfredo Cobo da el relevo de la instrucción en Senda a Byron Cáceres. Gracias Alfredo y Bienvenido Byron! Esperamos más que más chicas se unan al grupo!
Mis queridas panas y alumnas:
Tengo 44 primaveras, con suficientes kilómetros en las piernas como para darme la vuelta al mundo unas tres veces, con 14 fracturas a cuestas producto de mis excesos de confianza por mi paso por el downhill. Bendito downhill que me enseñó lo que es el dolor y lo caro que resulta cometer errores. Errores que no te llevan al arrepentimiento sino al médico. El downhill también me enseñó que es preferible esos tres minutos de gloria que vuelas en un chaquiñan que ver la cara de un médico.
Me acostumbré al podio y también valoré mis derrotas y humildemente acepté el paso del tiempo, con una visible cicatriz en la cara que es la humilde forma en que la montaña me dió su firma para siempre y por eso la llevo con orgullo.
Aceptando el rodar de los años me interné más en las montañas y entendí el cross country, más reposado, más fuerte, más aeróbico. Más disciplinado tal vez y por allí entendí que la soledad pedaleando es un supremo bálsamo para el alma. Entendí del diálogo interno al que te enfrentas en una cuesta que te suprime o te hace más fuerte. Entendí también el placer de madrugar y entendí palabras como "motivación", "unión". El cross me enseñó valores de vida.
Como herencia de mi padre conocí la ruta, el ciclismo de carretera, el clásico, el venerado. Allí aprendí que no existe un deporte en este mundo que pueda hacer sufrir tanto a un ser humano, pero cuando ya has sufrido tanto es mejor no mirar atrás y cuando solo miras adelante todo lo sufrido se convierte en gozo.
Allí aprendí las palabras "equipo", "solidaridad" y "respeto", porque se que quien pedalea en la carretera tiene esos valores y se juega la vida en el asfalto... eso merece mi total admiración.
Ustedes mis queridas alumnas han escogido el único deporte en que sufrir puede ser la aspiración máxima y ganar la tarea menos importante. Escogieron la bici y ella les hará admirar u odiar el mundo.
La bici o será tu maestra bondadosa o se convertirá en la peor de tus pesadillas.Y por eso tres reglas son básicas:
1- Respeto - Respeta tus límites y no vayas más allá de ellos
2- Paciencia - Todo lo que vale la pena merece paciencia. Paciencia para aprender
3- Humildad- Para aprender de otros y enseñar a otros.
Les agradezco por haberme dado la opotunidad de aprender y de compartir y les dejo este pequeño resumen de lo que para mí han sido mis 3 pasiones: el downhill, el cross y la ruta, para que a través de él valoren la bendición de haber conocido la bike. El horizonte me ofrece ahora nuevos retos y estoy seguro les veré pronto y como nos gusta: pedaleando.
Gracias por todo,
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